Este afilador usa un sistema único de guías que mantienen el filo en el ángulo requerido para un afilado óptimo. Una base de madera sostiene una barra de porcelana. Para montarlo, sólo es necesario apoyar la barra en la base, colocar el muelle de retorno, elegir la guía adecuada para el filo y colocar la tapa.
El afilado no puede ser más fácil: tire de la hoja al mismo tiempo que la mueve hacia abajo. El muelle devolverá la hoja hacia arriba, dejándola en posición para la siguiente pasada.
Se sirve con dos barras de porcelana de grosores distintos. La más gruesa es la que se utiliza primero para debastar. La más fina permite obtener un acabado de afeitado.