Los afiladores en forma de lágrima son idóneos para las hojas curvas, herramientas de corte de madera y filos sofisticados. Afilan a la perfección filos planos, cóncavos y convexos.
Al utilizar la piedra sobre una superficie plana, colóquela sobre la funda de piel para evitar que se deslice. Para limpiarla, utilice agua fría, jabón abrasivo en polvo y un estropajo. Enjuague y seque.